Virtualiza y contenedoriza tu infraestructura con pleno control
Despliega una nube privada o un clúster Kubernetes directamente sobre servidores bare-metal — sin compromisos en rendimiento ni en el control de tu entorno.

Tus retos
Operar una infraestructura virtualizada o contenedorizada plantea rápidamente varios retos:
- controlar los costes frente a los precios variables del cloud
- evitar las restricciones impuestas por algunas plataformas
- garantizar un rendimiento constante
- asegurar la soberanía y la localización de los datos
Necesitas una base fiable, flexible y previsible para hacer crecer tus proyectos.
Alto rendimiento, coste controlado
Equilibrio rendimiento/precio duradero
Servidores potentes a un precio competitivo, sin compromisos.
Costes claros y previsibles
Lo esencial está incluido desde el primer día: ancho de banda ilimitado, anti-DDoS, direcciones IPv4 e IPv6, almacenamiento externo y soporte técnico.
Amplia variedad de OS y software
Instala rápidamente el entorno adecuado: Debian, Ubuntu, Windows Server, Rocky Linux…
Infraestructura preparada para evolucionar
Un solo servidor puede alojar varias aplicaciones, sitios o entornos de cliente.
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La respuesta: bare metal, sin compromisos
Con los servidores bare-metal de Kimsufi construyes la infraestructura en tus términos.
Elige libremente:
- tu hipervisor (Proxmox, VMware ESXi, KVM, Hyper-V)
- tu solución de orquestación (Kubernetes, Docker Swarm, Apache Mesos)
- tu configuración de red
Tus datos siguen alojados en Europa, en una infraestructura no sujeta al CLOUD Act.
Virtualización: consolida y optimiza los recursos
Consolida servidores infrautilizados en una única infraestructura virtualizada.
Ventajas:
- mejor uso de los recursos
- continuidad del servicio
- infraestructura simplificada

¿Cuántas VMs puedo desplegar?
Depende de los recursos del servidor y del dimensionamiento de cada VM. Un servidor potente puede alojar decenas si los recursos están bien ajustados.
Bare-metal Kubernetes vs gestionado, ¿cuál elegir?
Kubernetes gestionado simplifica las operaciones pero añade restricciones y costes variables. Bare metal te permite mantener el control de versiones, libertad de red y costes fijos.
¿Cómo migro desde VMware?
Exporta tus VMs (OVF/OVA) e impórtalas en la nueva infraestructura. Herramientas como virt-v2v automatizan la migración.
¿Cómo aseguro la alta disponibilidad?
Para un clúster Kubernetes: utiliza al menos 3 nodos master, configura un load balancer y apóyate en almacenamiento distribuido.
¿Qué orquestador elegir?
Kubernetes para arquitecturas complejas, Docker Swarm para configuraciones más simples, Apache Mesos para entornos híbridos.